PALABRA REVELADA DEL APÓSTOL CARLOS JIMENEZ

9.26.2006

ESTRATEGIAS

Éstas son algunas estrategias que aprendí del diario vivir. Algunas las aprendí después de equivocarme muchas veces y otras las aprendí a través del dolor que quizá Dios quiso evitarme, pero yo por testarudo no oí su voz y consejo cuando me quiso evitar el dolor. Al igual que en mi caso, el empleo apropiado de estas técnicas te ayudará a mejorar la calidad de tus relaciones y, por lo tanto, la calidad de tu vida.
PRIMERO: Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.
SEGUNDO: Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y la de los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.
TERCERO: Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dar más relevancia a las personas que a las opiniones es supremamente cristiano que la Biblia dice que seamos tardos para hablar y prontos para oír.
CUARTO: Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos. Tarde o temprano ellos te devolverán tu acción.
QUINTO: Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas y situaciones en oportunidades.
SEXTO: Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. En ocasiones también preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.
SEPTIMO: No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate a la famosa ley de siembra y cosecha que enseña que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.
OCTAVO: Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.
NOVENO: Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.
DECIMO: El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.
UNDECIMO: Sé positivo; observa y practica la disciplina que, ejercitada con constancia, te dará el poder de cambiar tu entorno y, por consiguiente, tu vida.
Feliz semana.